26 may. 2008

Los gordofollos, Capítulo I: Inesperada desaparición

Krustov, buscó incesantemente por la cocina a su amante Cocinero, pero allí solo quedaban restos de grasa y chocolate. Estaba solo, solos él y su vehículo-triciclo. ¿Dónde habría ido Cocinero?, no solía salir de casa y menos dejandose el pollo de goma. De nuevo el doctor tomó la iniciativa, y tras recoger sus bártulos, se montó en su vehículo-triciclo y mediante el "repercutor automático" salió disparado. Destino: la Tierra.

Mientras tanto en la tierra.

Una nube espesa de lo que parecia mierda, se dispersaba lentamente. En el centro de un gordo y grasiento crater, había una capsula hiperespacial.

Dos jovenes se acercaron.
- ¡Acho, una nave halógena!
- Se dice alucinógena, cacho imbécil
- Bueno, ¿qué mas da?, ¿le prendemos fuego?
- No tío que la ultima vez casi quemamos el hosp....

Pero no llegó a terminar la frase, un sonido ciber, salido del aparato refrigerador dio paso a una rafaga de balas de chocolate que impactaron en los jovenes-no-grasos, haciendo que sus venas se saturasen. Entonces, loco de lo que parecia ira, pero que en realidad era su forma normal de actuar, un cocinero graso comenzó a disparar su uzi(r) a diestro y siniestro al aire. Gritaba algo que para oidos de un hombre sonaria como "A chocolaaaaa", pero que su traducción mas exacta seria: "¿Dónde demonios estoy?, esto no es Ferguli, yo queria ir a por masa para el bizcocho."

Comenzó a correr asustado, temiendo lo peor. Llegó hasta la puerta de una tienda veinticuatro horas. Una hombre con cara de bocadillo, empezó a hablar.

- ¿Qué desea? - preguntó lanzando unos treinta "Sputniks" por la boca en solo dos palabras
El hombre-morsa miró por debajo de sus cejas al aburrido vendedor - ¿Chocolaaaa? - intentaba preguntarle donde estaba el repercutor automático más cercano, sin siquiera saber que en este mundo no existían, excepto en algunos "Shot'em Up", esa retrógrada tecnología, no podía entrar en las mentes humanas, dado que no podían asimilarla.
- Al fondo a la derecha están las galletas - el confundido vendedor, señaló hacia unas estanterias donde estaban los productos de picoteos diversos.

El Cocinero comenzó a andar tirando todos los productos de las estanterias, en Ferguli, los espacios solían ser mucho mas amplios, llegó a los chocolates y empezó a comer, tras esto el vendedor se acercó a donde estaba devorando el cliente y gritó - ¡Deje de comer, o pagará todo esto! - pero Chef ya había sacado su arma y estaba disparando ráfagas en todos los sentidos.

La macabra escena grasal, fue lo único que encontraron los policias veinte minutos mas tarde.

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